46f // Café

“Y en el final del iracundo
mar, en la lluvia del océano,
surgen las alas del albatros
como dos sistemas de sal,
estableciendo en el silencio,
entre las rachas torrenciales,
con su espaciosa jerarquía
el orden de las soledades.”

Pablo Neruda

Y sí, mi querido amigo. Tomo lo dicho y lo capitalizo. He capitalizado buena parte de lo ocurrido, lo sentido, lo pensado. Pero más que nada, capitalizo sus besos escritos, dibujados en emoticones, dichos en mensajes grabados. Son pocos, pero bien invertidos, pueden generar ganancias. Capitalizo sus abrazos, y me baneo en su hombro, largos ratos. Capitalizo frases, modos, risas, vinos, música, sus ojos en la foto, hasta el sonido del teléfono cuando llegan sus mensajes. Y así, mezcladitos con pausas, silencios, viajes, ausencias, van formando algo tan parecido a lo que quiero con usted, que casi puedo sentirme feliz.  

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